Decant Paula’s Ibiza de Loewe
Rango de precios: desde $4.990 hasta $25.990
IVA incluido
Paula’s Ibiza de Loewe es un perfume perteneciente a la familia olfativa Floral Acuática orientado para el público masculino. Paula’s Ibiza es una creación de Núria Cruelles Borrull lanzada en el año 2020. Dentro de sus características principales tenemos;
Notas de Salida: coco, gálbano y mandarina
Notas de Corazón: trozos de madera a la deriva, frangipani (plumeria, plumaria, atapaima) y narciso
Notas de Fondo: ámbar gris, pachulí y vainilla Bourbon
Concentración: Eau de Toilette
Recomendación de uso: Primavera – Verano. Dia 100% recomendado. Noche 10% recomendado.
Estilo: Carismático – Alegre – Seductor
Perfumista: Núria Cruelles Borrull

¿Qué dicen algunas reseñadoras de Paula's Ibiza de Loewe?
Paula's Ibiza de Loewe: Coco “agua fresca” y madera a la deriva que huele a verano real (sin bronceador)

Hay veranos que huelen a postal: cítrico brillante, limpio, fácil. Paula’s Ibiza de LOEWE no va por ahí. En mi piel, este perfume se siente como el lado más real de la playa: la brisa salada, la madera seca que el mar dejó en la orilla y ese punto verde que te recuerda que el verano también tiene algas, espuma marina y humedad cálida, no solo piña colada. Esa misma idea aparece en Parfumo: lo describen como una playa “más oceánica y funky”, con espuma de mar, algas y maderas muy bien logrado.
Es un unisex lanzado en 2020, creado por Núria Cruelles Borrull. La pirámide es súper clara: coco, gálbano y mandarina arriba; madera a la deriva, frangipani y narciso en el centro; y abajo ámbar gris, pachulí y vainilla Bourbon.
Y el concepto oficial va en la misma dirección: un EDT floral-acuático-ambarado que busca capturar el espíritu bohemio de Ibiza, con notas como aceite de coco, driftwood y pachulí para esa sensación de “verano que no termina”.
La salida, para mí, es la firma del perfume. El gálbano le da un verde nítido (casi como tallos recién cortados), que evita que el coco se vuelva postre. Y esto no es teoría: en Parfumo repiten algo que yo también noto mucho—el coco aquí se siente más como agua de coco / coco lechoso, sin esa vibra típica de bronceador.
La mandarina aparece como un toque luminoso, pero no manda. Es más un guiño fresco que un perfume “citrus summer”.
Después, cuando entra el corazón, aparece lo que hace especial a Paula’s Ibiza: la madera a la deriva. Y acá la comunidad lo dice tal cual: “me asombra lo bien capturada que está”.

En piel, esa madera no huele a mueble. Huele a madera lavada por el mar, seca al sol, con una sensación mineral suave. El frangipani y el narciso suman ese aire tropical-floral, pero contenido, sin ponerse perfumado de forma clásica. Una reseña en Parfumo lo resume bonito: verde + tropical + acuático, pero “no como un acuático típico”, y con esa impresión de estar en un lugar tropical “después de la lluvia”, rodeado de mar, flores y madera.
Aquí va lo importante (y lo digo con criterio, no para vender por vender): no es masivo. En foros y comunidades lo advierten: “definitivamente no mass appealing” y que necesita calor para brillar.
Si alguien busca el “perfume playero fácil” tipo bronceador dulce y cumplidos automáticos, puede chocar. Incluso hay quien lo describe con imágenes muy directas (playa, sí, pero en el sentido de cangrejos de arena y medusas).
A mí eso me encanta, porque significa que tiene identidad. Pero conviene saberlo antes.
Si te atrae esta idea de un verano más real—coco fresco, verde elegante y madera marina—mi recomendación es probarlo primero en decant. En este tipo de fragancias, dos usos completos valen más que cualquier descripción.
En el fondo, el perfume se vuelve más “piel”: el ámbar gris deja una vibra limpia-mineral, el pachulí le da profundidad bohemia, y la vainilla Bourbon aparece como una crema suave, no como azúcar. En Parfumo lo explican con una comparación que calza perfecto: coco + vainilla crean un aura de loción corporal lujosa, pero sin transformarlo en bloque dulce.
¿Dónde lo usaría yo? En días cálidos, tardes de verano, escapadas, terraza, “beach bar” (lo mencionan literal en Parfumo), y también en ciudad cuando quieres oler a vacaciones sin oler a lo de siempre.
Y ojo con el rendimiento: para ser EDT, muchos usuarios destacan que “tiene músculo”, que dura todo el día e incluso que se percibe al día siguiente.
Sí crees que la vibra de verano bohemio, verde y marino (sin cliché) podría ser un estilo nuevo para tu colección, pruébalo en decant en Coleccionando Aromas y deja que tu piel decida si Paula’s Ibiza es tu forma de llevar el sol.
Pirámide Olfativa de Paula's Ibiza de Loewe

Perfumista

Detrás de Paula’s Ibiza está Núria Cruelles Borrull, perfumista vinculada al universo creativo de LOEWE Perfumes. Su relación con los aromas nació temprano: en entrevistas ha contado que desde niña jugaba a reconocer personas y momentos solo por el olor (por ejemplo, identificar de quién era una prenda por su rastro), y que llegó a coleccionar frascos vacíos como si fueran recuerdos. Esa obsesión por la memoria olfativa la llevó a decidir muy joven —alrededor de los 17 años— que quería ser perfumista, aun sin venir necesariamente de una familia del sector.
Lo que más la marcó fue entender el perfume como naturaleza y atmósfera, no como “una lista de notas”. Se ha relatado cómo el descubrimiento del olor de la jara (cistus/ládano) en el campo al atardecer la impactó tanto que empezó a experimentar para comprender el aroma desde su origen, incluso destilando para capturar matices reales. También ha explicado que percibe el perfume como textura y forma, casi como una escultura: si algo queda demasiado plano, lo corrige buscando contraste y relieve.
Esa forma de crear se siente perfecta en Paula’s Ibiza, porque aquí el objetivo no era hacer un “verano cítrico fácil”, sino Ibiza en la piel. Por eso el coco se percibe más como agua/crema limpia que como postre, y se corta con el gálbano verde para evitar el cliché del bronceador dulce. Luego aparece la clave del perfume: la madera a la deriva (driftwood), ese acorde que huele a madera lavada por mar y secada al sol, con un aire mineral muy real. Y el fondo lo amarra con ámbar gris, pachulí y vainilla Bourbon, dejando una estela bohemia, cálida y elegante, más “vacaciones reales” que postal.
by
Loewe es una de las pocas casas de moda que puede presumir de haber sobrevivido a tres siglos de historia : XIX, el XX y el XXI. Fue en 1892 cuando Enrique Loewe Roessberg, un alemán enamorado de España y de la forma de trabajar la piel de los artesanos españolas decidió trasladarse hasta la península ibérica para formarse en un taller de marroquinería ubicado en la calle Lobo –actual calle Echegaray de Madrid – y que databa de 1846. Pocos años después, abrió su primera tienda bajo el nombre de E. Loewe, y en 1905 Alfonso XIII le concedió a Enrique Loewe Hilton el título de proveedor oficial de la Casa Real .
La marca se fue expandiendo y creciendo a lo largo del siglo XX. En los ochenta, las supermodelos - Claudia Schiffer , Linda Evangelista o Christy Turlington - pusieron a Loewe en el mapa para la prensa especializada. Por aquel entonces, un equipo anónimo -pese a que por él habían pasado algunos grandes nombre como Armani o Karl Lagerfeld - diseñaba las colecciones sin firmar. Y entonces llegó Narciso Rodriguez , nieto de españoles -su abuelo era canario- y procedente de Cerruti . El diseñador, que se había hecho célebre tras diseñar el vestido de novia de Carolyn Bissett , llegó a Loewe con el fin de reforzar la imagen de las prendas de la marca. “Uno de los objetivos al llegar a esta casa, muy conocida por la piel, los accesorios y la calidad es mezclar todos esos elementos en una colección prêt-à-porter”, declaraba.
Tras su marcha, en el año 2001, el belga, formado en la Escuela de Bruselas e hijo de emigrantes españoles, José Enrique Oña Selfa, es nombrado diseñador de las colecciones de mujer de Loewe. Ya en aquel momento la estrategia de la marca se encaminaba a captar a compradores con un espectro de edad más amplio. Según el propio Oña Selfa: “Estamos consiguiendo ampliar el abanico de clientas, y eso me llena de orgullo. Se ha acercado a nuestra marca una clienta nueva, más joven y muy al tanto de las tendencias en moda, sin por eso renunciar a nuestras clientas habituales”. Una tendencia que sigue en aumento. A lo que añadía: “ Loewe no es una casa tradicional, sino con tradición. Sólo hay que echar una ojeada a los bolsos que hemos ido recuperando de los años 40 y 50 pintados a mano, con broches y otros detalles bastante surrealistas ”.
Mención aparte merece la calidad de los materiales con los que se trabaja. Uno de los emblemas de la casa, el bolso Amazona -diseñado por Dario Rossi en 1975 y, según cuenta la leyenda, el regalo que Hemingway hizo a Ava Gardner - está hecho con Napa 7000, considerada la piel de mayor calidad del mundo. Tanto es así que existe lo que se denomina el 'tacto Loewe'. “Trabajamos en unas condiciones excesivamente lujosas. No puedes rechazar un cocodrilo, lo exquisito, lo que está bien hecho, es demasiado costoso y sería imposible encontrarlo en otra marca”, confirmaba Oña Selfa.
En 2006 la firma cumplió 160 años. Entre los actos para celebrarlo, una reedición de los logos más significativos de la firma y una exposición de arte contemporáneo que llevaba por título “Llévame contigo” , comisariada por Amelie Aranguren , por aquel entonces coordinadora de exposiciones del Espacio 1 del MNCARS . No es la primera iniciativa de este tipo asociada a Loewe, una casa estrechamente vinculada con la cultura desde sus inicios. Tanto es así que comenzó a colaborar con la promoción de las artes a través del Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe , que presidió, hasta su muerte, el poeta Octavio Paz .
Outfit recomendado para Paula's Ibiza de Loewe

Para Perfumeadictos











Marcelo –
Para mí olfato es un nicho encubierto en diseñador (también como “Natura ekos alma”), la nota herbal de galbano la siento potente, es difícil describir, es como un aroma verde herbal, un poco de coco, madera y floral suaves, que evocan al verano incluso a una playa, de esos aromas que te ponen de buen humor o te sacan una sonrisa. No hagas caso a los menos que dicen no soportan este aroma. Se está descatalango desde el año pasado.